camisetas futbol vintage madrid

Se terminó -casi- el te la guardo para cuando puedas. Así, se terminó -casi- el cara a cara. Se terminó -casi- el boca a boca. Y si alguien lo quiere pues te lo venden, pero es una pura tapadera», asegura nuestro cicerone, que nos cuenta que en la calle Amparo estos locales tienen un coste de alquiler de unos 2.000 euros al mes. Federico Bonifacino tiene más de mil camisetas que lleva coleccionando desde 2007. Empezó por Nacional y la Selección.